Diarios1984 1989, Sandor Marai, entender emociones y actitudes de la figura mas importante de mi vida, mi padre, a través de mi historia a su lado me hice la imagen que correspondía a un padre invencible, de esos valientes Quijotes, que luchan toda su vida, indestructibles, construyen familia, lo dan todo por sus hijos por su esposa y no dejan nada para si mismos; con esa imagen dormí tranquilo casi toda mi vida, pero con el paso del tiempo el deterioro de su salud me mostró otra faceta, el del ser humano luchando contra su aniquilación, defendiéndose de la humillación de su destrucción física, ahora que leo estas lineas sinceras descarnadas de Sandor, veo a mi padre y entiendo sus miradas de dolor y de reproche por ese momento de la vida tan humillante que se hacen mas duras para un hombre tan fuerte como era el, ya casi puedo entender lo que en susurro hablaba, para si mismo, para Dios, su silencioso lamento, lo único que no tengo claro era si era un reclamo por no terminar su agonía o un rechazo por permitirle vivir ese dolor. Pudo ser un momento doloroso para mi, para mi madre y mis hermanas para toda esa gente que lo quería, pero nada parecido a su dolor, verlo rendido, porque por momentos esa era su actitud, no el de renunciar a la vida, si no la de no poder resistir mas, que puede ser eso frente a nuestro reclamo egoísta para que luchara por mantenerse entre nosotros?, que lejos estamos de comprender ese momento de la vida, cuando estamos en plena capacidad física y mental, que grande nuestra incapacidad para percibir lo esencial, la necesidad de la muerte.
Y frente a esta paradoja que no me permitía entender sus miradas y sus quejas, esta su soledad, la soledad frente a su destino, "nuestro destino único"; porque ahora entiendo que no hay momento mas ajeno a los demás que la muerte, así sea de la persona mas cercana y mas amada, la soledad de la muerte no la llenan la presencia de todas las personas que pueden acompañarte, es el momento mas intimo de la vida.
Pero lo que mas sacude mis pensamientos frente a esta experiencia, la de ver marchar a mi padre, es la mas importante conclusión de los Diarios de Sandor, el amor verdadero existe, no ese de las pasiones desenfrenadas, ni de las películas rosas, ni los desengaños, no, hablo de ese que ilumina, que da vida, que es respuesta a las preguntas fundamentales, que es razón de ser, que es consecuencia de la vida, esas eran las miradas de mi padre hacia mi madre, todo eso significaban, tal ves su rechazo a la muerte era tener que encararla sin ella, porque todo lo habían hecho juntos, por que para el, ella era su razón de vivir, y no podía entender que ya no estaría mas con ella; a pesar del dolor, se instala en mi un sentimiento parecido a la alegría, por saber que mi padre vivió y conoció el amor.
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